Todos los traders tienen algunas fechas marcadas en el calendario cada mes. Para muchos, el primer viernes está en la parte más alta de esa lista. Ese es el día en que se publica el informe de Nóminas No Agrícolas de EE. UU. (NFP), y a menudo establece el tono de los mercados globales durante varios días. Incluso si no operas acciones estadounidenses o el dólar directamente, aún sientes su efecto dominó. El NFP tiene una forma de alinear al mercado en general porque el mercado laboral es una de las ventanas más claras hacia la economía real. Cuando la contratación se fortalece, envía un mensaje. Cuando se debilita, ese mensaje se vuelve aún más fuerte.
La inflación es un motor de los mercados. Cuando se publican nuevos datos de inflación cada mes, los traders de divisas, acciones, bonos y materias primas prestan atención. Un aumento o caída repentina de la inflación puede cambiar rápidamente las expectativas sobre las tasas de interés y mover los mercados.
El petróleo suele llamarse el latido del corazón de la actividad global. Representa alrededor del 3% del PIB mundial y está “presente en todo, desde el equipo de protección personal, plásticos, productos químicos y fertilizantes, hasta… el combustible para el transporte”.
Todo trader cree que puede controlar el riesgo, hasta que el mercado le recuerda lo contrario. Este pensamiento sobrio revela la ilusión de control en el trading. Establecemos puntos de entrada, estudiamos gráficos y colocamos órdenes stop como si pudiéramos controlar el resultado.
Hoy no hace falta comprar joyas ni lingotes para invertir en oro y entrar en el mercado; sin embargo, muchos inversores siguen optando por comprar oro físico como reserva. Los CFDs permiten comprar oro digitalmente y cerrar posiciones en segundos, combinando flexibilidad y acceso inmediato a los mercados. En esta guía verás las diferencias entre oro físico y oro digital y cómo aprovechar ambas opciones en 2025.